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"Quien conoce el poder de la danza, tiene su morada en Dios"

Rumi

ARTÍCULOS

De la paciencia y otras canciones

Por Lucero Dávila

Nada está escrito de manera permanente

Por Patricia Rojas Pérez

¿Ser o no una bailarina?

Por Laly Balcazar Arevalo

Diario de sombras en movimiento

Por Ornela Sabbatini

El final de un nuevo comienzo

Por Lorena Colombatti

La escena ritualizada

Por Alba Felpete

El origen del chamanismo a través de la danza

Por Irene Maselli

Sentir la danza

Por Laly Balcazar Arevalo

El encuentro

Por Luciana Soria

Sobre el escenario

Por Flavia Basilico

Aquí y ahora, la danza

Por Constanza Biroccio

Mi cuerpo: mi madre

Por Melanie Jhan

Metamorfosis a través de la danza

Por Patricia Rojas Pérez

Danza. La vida misma

Por Laly Balcazar Arevalo

Pavimento

Por Flavia Basilico

Quiero verlo todo

Por Yanina Magno

El día

Por Yanina Magno

Catarsis

Por Flavia Basilico

Danza. Mi profesión

Por Laly Balcazar Arevalo

El ritmo con el que quiero habitarme

Por Patricia Rojas Pérez

La danza y la condición humana

Por Lucero Dávila

Certeza

Por Ana González Vañek

Escribir para sobrevivir

Por Yanina Magno

La fuerza y la vulnerabilidad a través de la danza

Por Patricia Rojas Pérez

Destruyendo mitos

Por Flavia Basilico

Espirales

Por Pamela Guzzo de Sanzzi

Danza. Mi refugio

Por Laly Balcazar Arevalo

Primera clase otra vez

Por Lucero Dávila

Danza. Medicina para el alma

Por Laly Balcazar Arevalo

El yoga, la danza gallega y los bailegramas de Sergio Cobos

Por Marta Fialho

Volver al cuerpo, volver a mí

Por Patricia Rojas Pérez

El cuerpo y el tiempo

Por Lucero Dávila

Danza existencial

Por Yanina Magno

Espiritualidad orgánica: la metamorfosis infinita

Por Pamela Guzzo De Sanzzi

La vida siempre se abre paso

Por Ana González Vañek

Cuando se estudia la danza

Por Paula Percivalle

El espíritu en la danza

Por Ana González Vañek

Nuestra danza

Por Ana González Vañek

Diario de una bailarina

Por Flavia Basilico

Gilda. La salvación de un corazón

Por Ana González Vañek

El cuerpo y el tiempo

Por Lucero Dávila

El cuerpo sabe

Por Yanina Magno

¿A qué compás quiero danzar?

Por Patricia Rojas Pérez

¿Para qué era que quería bailar?

Por Yanina Magno

Espiritualidad orgánica: pulsar con el universo

Por Pamela Guzzo De Sanzzi

Sinergia

Por Lucero Dávila

Cuando la danza deviene karma yoga

Por Marta Fialho

Danza. El viaje interior

Por Laly Balcazar Arevalo

Identidad

Por Flavia Basilico

Bailo ergo sum

Por Flavia Basilico

El arte de trascender el cuerpo a través del yoga y la danza escénica

Por Marta Fialho

Espiritualidad orgánica en la danza

Por Pamela Guzzo De Sanzzi

La danza de la vida

Por Patricia Rojas Pérez

Danzar es cambiar

Por Yanina Magno

Danza y divinidad

Por Laly Balcazar Arevalo

Los accidentes de mi danza

Por Lucero Dávila

Es la danza quien nos elige

Por Ana González Vañek

Una danza eterna

Por Ana González Vañek

Mi encuentro con la canalización artística

Por María Victoria Dieci

Luis Biasotto: No estoy actuando sino que estoy presente

Por Ana González Vañek

La danza es pura medicina

Por Pía González Maldonado

Presencia en el corazón

Por Ana González Vañek

Danza con espíritus

Por Marilina Graziola

El insomnio de los cuerpos

Por Giselle Denise Bellini

Sentada y danzando

Por Francisca Salinas Romero

En cuerpo y alma

Por Elizabeth Selva

Hacia lo alto y hacia lo eterno

Por Ana González Vañek

La verdadera danza

Por Ana González Vañek

LOS VALORES DE LA DANZA
Columna de Ana González Vañek

Bailar es una forma de amar

Bailar es una forma de amar

Cuando se ama a una persona siguiendo los modelos culturales que nos organizan socialmente, existe cierta forma de expectativa. Así funcionan el amor de pareja, el amor familiar, el amor a los hijos, entre otros.

Bailemos, sino estamos perdidos

Bailemos, sino estamos perdidos

Quizás sea esta cita de nuestra inolvidable Pina Bausch, la más apropiada para describir el sendero del autoconocimiento, a través del cual únicamente la experiencia de la danza que nace de nuestra verdad más profunda, es capaz de guiarnos como una lámpara encendida.

Dicen que el tiempo calmará todo ¿Y si fuera el tiempo la enfermedad?

Dicen que el tiempo calmará todo ¿Y si fuera el tiempo la enfermedad?

La mayoría de las culturas antiguas, tanto en oriente como en occidente, dieron al movimiento y la danza un valor sagrado, debido a su capacidad de unir el cielo y la tierra, influyendo de esta manera en la activación de los centros energéticos del cuerpo y la sanación. De aquí la importancia de considerar a la danza como una práctica artística fuertemente vinculada a un conocimiento primigenio que nos habita y que hoy, más que nunca, es necesario despertar.

La danza es mi manera de comunicarme con la energía más elevada del universo

La danza es mi manera de comunicarme con la energía más elevada del universo

De aquí se desprende que si la danza nos permite comunicarnos con la versión más elevada de esta energía, no puede más que elevarnos también en el transcurso efímero de su desenvolvimiento, y junto con nosotros, a la invisibilidad de cada vínculo que nos habita.

Amarás a tu prójimo como a ti mismo

Amarás a tu prójimo como a ti mismo

Para que la empatía exista, es esencial sentir amor por los demás, el cual siempre será un reflejo y extensión de nuestro amor propio. En este sentido, estar disponibles para recibir el lenguaje silencioso del público, nos coloca en una posición de apertura y permeabilidad que intensifica la llegada de nuestras intenciones en movimiento.

"La danza es el sendero hacia la sanación, liberación y elevación del ser humano"

Lic. Ana González Vañek

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